Tuve la sensación de que me ponía los cuernos desde unos meses antes, fue con un compañero de trabajo. Lo típico, se enrollaron en la cena de empresa. Por eso odio las cenas de empresa, sólo sierven para que la poli te multe por ir borracho mientras conduces, o para que te líes con tus compañeros de trabajo. Me sentí dolido y traicionado, pero el tiempo lo cura todo, y un clavo saca a otro clavo, que gran refranero tenemos.
David 11:30 on 12 Agosto, 2010 Enlace permanente |
Tuve la sensación de que me ponía los cuernos desde unos meses antes, fue con un compañero de trabajo. Lo típico, se enrollaron en la cena de empresa. Por eso odio las cenas de empresa, sólo sierven para que la poli te multe por ir borracho mientras conduces, o para que te líes con tus compañeros de trabajo. Me sentí dolido y traicionado, pero el tiempo lo cura todo, y un clavo saca a otro clavo, que gran refranero tenemos.